Elecciones griegas: un pequeño respiro que no soluciona los problemas

ANÁLISIS Por Christian Böhmer (dpa) 

Bruselas, 18 jun (dpa) - Bruselas respira más tranquila después de saber que las elecciones griegas del domingo no terminaron en la \"catástrofe\" que podría haber supuesto la victoria de las fuerzas más extremas. Sin embargo, el gobierno de coalición moderado que se constituirá en Grecia tendrá que seguir afrontando enormes problemas. Y los países del euro siguen buscando una estrategia común.

Durante semanas, la Unión Europea contuvo la respiración en espera de lo que ocurría en Grecia, hablando de escenarios posibles como el de una salida del euro, una retirada masiva de fondos de los bancos o posibles controles del movimiento de capitales.

Pero los conservadores proeuropeos de Nea Dimokratia de Antonis Samaras se impusieron como la principal fuerza. La cúpula europea confía en que el país azotado por la crisis forme pronto un gobierno de coalición.

\"Seguimos apoyando a Grecia como miembro de la familia de la UE y de la eurozona\", es el lema del presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, y del presidente del consejo, Herman Van Rompuy.

Pero Bruselas sabe bien que los peligros para la unidad monetaria y la cohesión de la unión siguen ahí. Sobre todo el Banco Central Europeo clama porque el nuevo gobierno continúe implementando el controvertido programa de ahorro y reformas.

Y es que al país le esperan nuevos retos: \"En los próximos meses habrá que adoptar nuevas medidas para llenar los agujeros presupuestarios para 2013 y 2014\", afirma un informe de la Comisión Europea de mayo. Si los expertos de la \"troika\" -integrada por el Fondo Monetario Intenacional, la UE y el BCE- vuelven a Atenas a analizar sus cuentas, se esperan nuevas disputas.

Los políticos de Bruselas están dispuestos a extender los plazos del programa, pero no a realizar grandes cambios en el contenido. Bruselas reconoce a escondidas que se infravaloró la dimensión del decrecimiento económico en Grecia, que este año se contraerá en casi un cinco por ciento.

Con el programa de ahorro previsto, se prevé que el país reduzca su endeudamiento estatal hasta finales de la década a un valor soportable de en torno al 120 por ciento del producto interno bruto (PIB), pese a que en realidad el límite permitido es del 60 por ciento.

En Grecia la situación social y económica es especialmente precaria, lo que podría indicar que los europeos no podrán controlar su crisis de deuda incluso tras años de esfuerzos de rescate. Aunque la cuna de la democracia sólo contribuye al rendimiento económico de la eurozona en alrededor de un dos por ciento, el país es decisivo para Europa, creen los expertos.

Incluso China saludó el resultado electoral, algo muy poco habitual en la diplomacia internacional que muestra la relevancia del país.

En la cumbre del G20 de Los Cabos, en México, los representantes del Viejo Continente tendrán que aguantar sermones por la crisis del euro. El presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, ya censuró la gestión de la crisis para el rescate millonario a los bancos españoles. \"La implementación fue extremadamente pobre\", dijo de forma lapidaria.

La cumbre de verano de la UE a finales de la próxima semana en Bruselas (el 28 y 29 de junio) mostrará si los europeos están en situación de llegar a un acuerdo sobre la prometida profundización de la unón económica y monetaria.

\"Quien quiera estabilizar el euro y la UE tendrá que allanar el camino hacia la unión bancaria, fiscal y política\", comentaron los copresidentes de los Verdes en el Parlamento Europeo, Rebecca Harms y Daniel Cohn-Bendit.

Alemanes y franceses, sin los que el funcionamiento de la UE sería imposible, demostraron hasta ahora al mundo entero sus puntos de partida divergentes.

Y es que tras la victoria socialista en las parlamentarias francesas del domingo, el presidente galo François Hollande ha reforzado su poder y ya ha pedido una inyección financiera para incentivar el crecimiento de 120.000 millones de euros. Sin embargo, la canciller alemana Angela Merkel apuesta por el saneamiento presupuestario para volver a impulsar el crecimiento. Y en ese sentido, a Hollande le quedaría una importante tarea pendiente en su país.