
Oslo, 17 abr (dpa) - El noruego Anders Behring Breivik leyó hoy su escrito de defensa mostrando menosprecio por las 77 personas que asesinó el año pasado y afirmó en el juicio en su contra que \"lo volvería a hacer\".
Orgulloso se jactó de sus hechos: el atentado en Oslo y la matanza en un campamento de jóvenes en la isla de Utoya.
\"Sí, lo volvería a hacer\", dijo este radical de derecha que odia el Islam en la declaración. En varias ocasiones, la juez Wenche Elizabeth Arntzen le interrumpió y le exigió moderar sus formulaciones.
El asesino confeso, de 33 años, señaló que desde la Segunda Guerra Mundial no se ha podido hablar libremente contra la inmigración y el multiculturalismo. \"Son estas injusticias las que hicieron surgir al \'Lasermann\' en Suecia o a (la célula terrorista) NSU en Alemania\", añadió.
Como \"Lasermann\" se conoce al sueco John Ausonius, quien entre 1991 y 1992, disparaba a gente de piel oscura con un arma de caza. Fue condenado a prisión por asesinato e intento de asesinato. En Alemania se descubrió el año pasado que unos terroristas de ideología nacionalsocialista cometieron una serie de asesinatos en el país durante años.
Jueces y fiscales escuchaban petrificados y serios las palabras de Breivik, que justificó su masacre alegando que en Europa no ha habido un verdadera democracia desde la Segunda Guerra Mundial. Al pueblo se le ha engañado y como no es posible llevar a cabo una revolución, la violencia es la única posibilidad.
Los jóvenes masacrados en Utoya eran miembros de las juventudes del socialdemócrata Partido Laborista de Noruega. Ellos, dijo, son muy similares a las juventudes hitlerianas. En esa comparación le interrumpió la juez, pero antes ya había dicho: \"No eran inocentes. Eran jóvenes civiles pero activistas políticos que promovían el multiculturalismo\", lo en su opinión era justificación suficiente para matarlos.
Los familiares de las víctimas se quejaron sobre la larga exposicón y pidieron al acusado a través de sus abogados que acortara su intervención. Breivik leyó con voz tranquila su declaración, un texto que tenía preparado y escrito en 13 hojas y que suponía una mezcla de autojustificación y confusas posiciones políticas.
El lunes, en el inicio del proceso, Breivik, de extrema derecha e islamófobo, reconoció haber puesto una bomba y disparado a las víctimas, pero se declaró \"no culpable\" alegando \"legítima defensa\".
Al inico de segundo día de juicio, el tribunal cuestionó la parcialidad de un juez lego, quien un día después de los ataques ocurridos el año pasado escribió en facebook: \"La pena de muerte es la única medida correcta en este caso\".