Bruselas, (dpa) - Los jefes de Estado y gobierno de los 27 países miembros de la Unión Europea (UE) buscarán alcanzar mañana jueves y el viernes durante su cumbre en Bruselas un acuerdo sobre un paquete de protección climática. Los asuntos aún pendientes son los siguientes:
SUBASTA/INDUSTRIAS ALTAMENTE CONSUMIDORAS DE ENERGÍA: El comisario del Medio Ambiente Stavros Dimas considera que la subasta de certificados de dióxido de carbono es la vía más efectiva para movilizar a la industria al desarrollo y aplicación de tecnologías que preserven el medio ambiente. Alemania e Italia piden que se excluya a una serie de industrias con un consumo elevado de energía como la siderúrgica o la industria del cemento.
Alemania teme que sus industrias nacionales puedan resultar damnificadas por la competencia extraeuropea, debido a que éstas pueden contaminar el aire sin condiciones y por lo tanto sin costos adicionales. En opinión del gobierno en Berlín se corre adicionalmente el riesgo de que algunas industrias puedan verse tentadas de emigrar hacia países donde no existe una legislación ambiental tan estricta.
La presidencia francesa de la Unión Europea propone asignarle a esas empresas entre el 80 al 100 por ciento de los derechos de contaminación de manera gratuita. Estas industrias estarían por lo tanto afectadas por sólo dos mecanismos: la disminución anual general de los certificados, así como el estímulo para la reventa de los certificados no utilizados en una bolsa específica para ese fin.
QUIÉN RECIBE CUÁNDO CERTIFICADOS GRATUITOS: La Comisión Europea quiere resolver este asunto una vez concluido el nuevo acuerdo mundial para la protección del clima en 2010, porque sólo entonces se sabrá en cuáles otras regiones del mundo habrán de aplicarse condiciones tan estrictas como las de la UE, argumenta la autoridad en Bruselas. Los alemanes piden que se fijen lo antes posible los sectores. Adicionalmente habrá que aclarar cómo se podrá compensar a las empresas ante el riesgo de un fuerte incremento en los precios de la energía, que podrían aumentar con fuerza desde el año 2013, porque a partir de entonces deberán comprar en subasta el 100 por ciento de sus derechos de contaminación.
EUROPA DEL ESTE: Un grupo de países del este y centro de Europa en torno de Polonia argumenta que tienen la necesidad de una fuerte recuperación económica y quieren que se tenga en cuenta el colapso de las industrias del bloque oriental en los años 90, que hizo que disminuya drásticamente la emisión de gases de efecto invernadero en Europa. Reino Unido, Suecia, Finlandia y Holanda son los países que con la mayor vehemencia se oponen a que esos estados de Europa oriental se vean beneficiados con cuotas más generosas. Hay dos aspectos que están en el centro de la discusión:
- El fondo de solidaridad: la Comisión Europea propuso que el diez por ciento de los certificados de dióxido de carbono se redistribuya entre los países eurocomunitarios más pobres. Polonia desea más, pero Reino Unido o Alemania se oponen a esta idea por una cuestión de principios.
- Excepciones para los productores de energía: Polonia obtiene el 95 por ciento de su energía del carbón. El gobierno en Varsovia teme un aumento de los precios de la energía y ver incrementada con fuerza su dependencia de las importaciones energéticas provenientes de Rusia, llegado el caso de que la producción energética a partir del carbón se encareciera sobremanera. Letonia, Lituania y Estonia prácticamente no están conectadas a la red europea de energía eléctrica. Además, Lituania deberá desconectar tras su adhesión a la UE por motivos de seguridad su planta nuclear "Ignalina".
La presidencia de la UE propone que la subasta para los productores de energía en los países en cuestión se realice bajo determinadas circunstancias paso a paso. En 2013 se podría comenzar con un porcentaje del 50 por ciento, siempre y cuando el país en cuestión sea una así llamada "isla energética", es decir que, o bien no esté conectado a la red energética europea o lo esté con serias deficiencias.
Otra condición sería que más del 30 por ciento de las necesidades energéticas se obtuvieran de combustibles sólidos, como el carbón o, en Estonia, la pizarra bituminosa. En este caso, el Producto Interno Bruto per cápita del país en cuestión no debe superar la mitad del promedio de la UE.
A partir de un momento determinado, en conversación están los años 2016 y 2019, todos los productores de energía en la UE deberán comprar en subastas sus derechos de contaminación.