San José (elpais.cr) - Como novedad entre los programas de gobierno de los partidos políticos en la próxima campaña electoral, el Partido Alianza Patriótica (AP), prepara una propuesta en que el tema ambiental será el eje de su propuesta política.
Así lo reveló en entrevista con Nuestro País, Bernardo Aguilar, Secretario de Propuesta Política de la nueva organización partidista, quien sostiene que el tema ambiental debe integrar todos los sectores del quehacer gubernamental.
La siguiente es la conversación con Aguilar, quien también se desempeña como Director Ejecutivo de la organización ambientalista Fundación Neotrópica:
NP.- ¿En qué consiste la propuesta ambiental y ecológica de AP?
BA.- A grandes rasgos, el tema ambiental permea todos los aspectos del Programa de Gobierno; es decir, no ubicarlo como una casillita aparte, como un programita aparte, sino integrarlo dentro de todos los ejes del programa, integrarlo dentro del programa de seguridad, dentro del programa de justicia social y distribución de la riqueza, integrarlo dentro de la eliminación de la pobreza, integrarlo dentro de la reforma del Estado.
Uno de los problemas con el ambientalismo tradicional es precisamente que ve el ambientalismo como algo que está aparte del resto de la sociedad. Nosotros queremos que más bien se integre en todos los aspectos como un factor que tiene que ser tomado en cuenta desde todas las perspectivas. Por supuesto que hay políticas de conservación, que hay que verlas desde una perspectiva singular. Ahora, en cuanto a la perspectiva de las áreas protegidas en un gobierno de la AP una de las cuestiones que cambiarían con respecto a lo que pasa hoy en día es que la riqueza que es generada por los servicios ambientales de las áreas protegidas seria muchísimo más destinada o enfocada a las comunidades que están alrededor de esas áreas protegidas, en lugar de enviarlo a caja central. Ese es uno de los problemas que tiene el manejo hoy de las áreas y de los programas de conservación, que los beneficios que quedan de las actividades dependiendo de esas áreas no están quedando en las regiones. Ejemplo claro es la región de Osa, que a pesar de ser una de las áreas en las cuales se tienen las riquezas en biodiversidad más altas del país, tiene las tasas de migración más altas del país porque son cantones de muy bajo índice de desarrollo humano. Ese es un ejemplo que afectaría la política propiamente de áreas de conservación pero, por ejemplo, cuando se trata de política energética es una política que es totalmente ambiental, no tiene sentido aislarlo como una propuesta económica que tiene que ver con lo que son los nichos del mercado innovadores. Se puede buscar que esos nichos de mercado tengan que ser sostenibles o desarrollar una política comercial, basada en ventajas comparativas si tienen que ser también ventajas comparativas sostenibles; es decir no vamos a dejar exportar productos que sean dañinos para el ambiente solo por el hecho que tenemos que tener más comercio y que con eso vamos a desarrollar el país. Ahí te ejemplifico como la propuesta de AP abraza el ambientalismo como modelo transversal, pero también con las políticas de conservación más tradicionales.
NP.- ¿Qué se significa que AP haya asumido a Carta de la Tierra?
BA.- Asumir la Carta de la Tierra significa dos cosas: Número uno, que le estás dando el apoyo a una de las campañas más ambiciosas por lograr que un instrumento que es fácil de entender, un instrumento que es útil para elaborar políticas concretas, sea adoptado por todos los gobiernos del mundo. El que nosotros endosemos el documento está dándole mucho más credibilidad. Entonces, para lo que la UNESCO pretende con la Carta de la Tierra, nosotros estamos ahí colaborando. La otra parte es que nosotros nos comprometemos aquí en nuestro Programa de Gobierno que los principios de la Carta de la Tierra estén contemplados ya que los principios de la Carta de la Tierra tienen, por ejemplo, aspectos tan importantes como incorporar el principio de precaución. Hoy, una de las discusiones grandes que hay, por ejemplo con el proyecto de Crucitas es que si existe un riesgo grande de que exista una actividad que vaya a degradar el ambiente de Costa Rica, debemos en principio rechazarlo. Bueno, la Carta de la Tierra nos da un marco que nos permite crear legislación, crear propuestas concretas donde recoger eso. Asimismo la Carta de la Tierra nos habla de las conexiones entre los problemas de la justicia social y de degradación ambiental, conceptos sumamente radicales como el hecho de que las consecuencias de la degradación ambiental no deben caer sobre las comunidades más pobres, donde viven las personas de menos recursos del país, de manera que se puedan abrazar políticas concretas. Entonces, la Carta de la Tierra te da un marco como decimos, una Constitución que luego te sirve para crear políticas concretas que logran capturar esa doble naturaleza de la propuesta ambiental de la AP que es que sea transversal a todas las políticas de Gobierno, pero al mismo tiempo velando por los recursos de la riqueza biológica del país.
NP.- Algunos han cuestionado la fortaleza de la Carta de la Tierra, le ven limitaciones. ¿Qué piensa usted de eso, cómo pueden defender ustedes la fortaleza de la Carta de la Tierra?
BA.- Una de las cosas que le achacan a la Carta de la Tierra es que es muy ONG, por decirlo así. La Carta de la Tierra es un instrumento que ha recibido amplio apoyo de una gran cantidad de sectores, y entre ellos están los sectores bastante radicales, bastante progresistas y de quien se ha basado en un ambientalismo social de punta como lo es Leonardo Boff, teólogo de la liberación, que incluso por defender sus posiciones sociales sacrificó su sacerdocio. Me parece a mí que no es solo una persona consecuente, al punto de llegar al sacrificio personal, sino que es una persona mucho más calificada que yo en términos de trabajo y de reconocimiento por su consecuencia con los movimientos sociales y que frecuentemente asiste al Foro Social Mundial como invitado de honor. Él ha abrazado la Carta de la Tierra como un instrumento fundamental para efectos de implementar una ética de humanismo ambiental como el que nos habla Rolando Araya. Yo creo que a pesar de que sea un documento que viene de las Naciones Unidas o un documento que viene de la UNESCO, el criticarlo por eso tiene una contradicción tremenda, porque la Carta de la Tierra lo que está buscando es llevar al rango de derechos humanos, lo que son los derechos ambientales, si vos descalificas un documento porque viene de las Naciones Unidas, porque te parece muy Light o muy aburguesado, ahí una de las cosas que estás haciendo es que estás descalificando también la declaración Universal de los Derechos Humanos. Para los que creemos en la lucha por los derechos humanos, en la libre sindicalización, en los derechos económicos y sociales, el derecho al trabajo, el derecho a un salario decente, me parecería que sería totalmente contradictorio oponerse a la Declaración Universal de los Derechos Humanos. En ese sentido, me parece que la Carta de la Tierra merece un reconocimiento, que siento yo que desgraciadamente en Costa Rica como AP se adelanta a todas las demás propuestas políticas en abrazarla, conscientemente en ver su valor, siento que por eso es que se le critica. Un punto adicional, yo creo que esto lo habló muy bien Eduard Müller: tenemos un problema terriblemente actual, un problema que hay que atender bastante y ese es el problema del calentamiento global, el problema del cambio climático no es un problema que nos vaya a dar tiempo para las discusiones de cuál es la izquierda más pura. El problema del cambio climático global se trata de que hay que buscar puntos comunes de conexión en los cuales podamos trabajar juntos como especie planetaria. A mí me parece que la Carta de la Tierra también nos permite tener un marco amplio en el cual podamos conversar, podamos discutir, en el cual podamos discutir políticas globales que atiendan al problema en específico. Los embajadores en la lucha contra el problema del cambio climático como es el caso del doctor Müller abrazan la Carta de la Tierra como un marco de ese tipo, con efecto de informar las discusiones que están pasando hoy en día y que van a culminar con la Cumbre de Copenhagen. Esas son organizaciones internacionales, son organizaciones diplomáticas, pero si estos carajos no llegan a un acuerdo en Copenhagen en noviembre, nosotros los ambientalistas seamos de base, seamos de ONG o de cualquier sector nos vamos a encontrar con una cantidad de dificultades con efecto de promover nuestra agenda, va a ser mas difícil, vamos a tener más riesgos de caer en una catástrofe planetaria. La Carta de la Tierra abre también las posibilidades de conversar en esos foros. Cierto que lo que te da la Carta de la Tierra no es solo un marco de análisis, sino que es un lenguaje común, un vehículo de comunicación y tiene un montón de ventajas, que en realidad hacen que valga la pena.
NP.- José María Villalta comentó que el FA es el único partido que realmente es ambientalista, ecologista…
BA.- José María quiso utilizar eso, cuando vos le preguntaste que diferenciaba la propuesta del FA de la propuesta del PAC y la propuesta de la AP si bien es cierto el no criticó directamente de acuerdo a lo que ustedes publicaron a la AP, sí lo utilizó como un elemento diferenciador, y a mí me parece que, pues, se equivoca, me parece que AP también ha abrazado un ambientalismo social, un ambientalismo centrado en la resolución de los conflictos ambientales y en la resolución de las condiciones sociales, que precisamente se conectan con los aspectos de legislación ambiental. Me parece que un ejemplo interesante hoy (el viernes anterior) en la mañana, fue cuando José María estaba precisamente en el asunto de Crucitas, él forma parte del grupo que ha recurrido el Decreto Ejecutivo que hace la declaratoria de interés público al proyecto de Crucitas; y yo estoy muy de acuerdo con lo que están haciendo ellos, yo en ese sentido apoyo totalmente la posición que han ellos ejercido hacia Crucitas y me parece que están haciendo lo correcto. Después de que José María habla, por la radio, en el programa de Amelia Rueda, sobre la posición que ellos tienen para oponerse al proyecto, Amelia Rueda nos pregunta cuáles son nuestros problemas con el proyecto, cuál es mi perspectiva y tuve una posición que estuvo en concordancia con lo que decía José María. En ese sentido me parece que más que buscar diferencias hay que buscar complementariedades, creo que estemos juntos o no en la elección del 2010, lo cierto es que vamos a tener que colaborar en una serie de campañas ambiéntales que van a darse, sea porque estemos en Gobierno o porque estemos en la oposición y si estamos en la oposición con muchísima más razón va a ser tarea de todos los grupos que estamos del centro hacia la izquierda el poder coordinar acciones para efectos de proteger los recursos del país.
NP.- ¿Cómo pueden asegurar ustedes que lo que dicen ahora se haga realidad si llegan al Gobierno?
BA.- AP es un partido nuevo, pero que tiene miembros que tienen una trayectoria comprobada. A nivel del ambientalismo global han demostrado esa trayectoria trabajando con comunidades en lugares tan difíciles como la frontera mexicano-estadounidense en lugares tan difíciles como el botadero de Acagualinca en Managua, Nicaragua, en los países que han virado a la izquierda en América Latina, como es el caso de Venezuela y Bolivia, en comunidades marginales en Perú, en donde se ha hecho trabajo de extensión comunitaria y se ha hecho trabajo de enseñanza llevando a jóvenes a que puedan ver con sus propios ojos en tours de realidad, las condiciones ambientales en que viven esas comunidades. Si se trata de eso, muchos de los delegados ambientalistas de AP están probados. Asimismo yo creo que la trayectoria que tiene el candidato a la presidencia Rolando Araya en cuanto a abrazar una visión integral que en su libro “Socialismo Cuántico” lo dice claramente, las conexiones entre aspectos ambientales y los aspectos económicos, sociales y culturales del desarrollo son indiscutibles, y él mismo propone medidas muy concretas con lo que tiene que ver con política energética, con política de producción, con política de conservación, que es precisamente una de las razones por las que ese sector de ambientalistas de reconocida trayectoria se ha acercado a AP. Yo creo que ahí es donde está la garantía de que se va a implementar una agenda que va a estar muy permeada de un ambientalismo, que no solo es social, no solo es joven, sino que también está probado.
NP.- En un posible gobierno de AP el MINAET se mantendría así, mucha gente ha hablado que no está bien que por un lado esté el ambiente mezclado con energía y telecomunicaciones.
BA.- Este es un problema que afecta todo el estado costarricense, el Ministerio del Ambiente debe ser una entidad bastante amplia, y prácticamente ejercer una función integrada a todas las demás actividades del estado costarricense. Es imposible por ejemplo, ver la tarea del Ministerio de Comercio Exterior segregada de la tarea del Ministerio del Ambiente. En ese sentido, la reforma institucional del Estado que va a plantear la AP va a incluir posiblemente contralorías ambientales a nivel de todos los ministerios, que van a trabajar paralelamente con las políticas ambientales, que van a ser determinadas por el Ministerio del Ambiente, permeando a las demás instancias gubernamentales. Creo que otro de los problemas es que no tenemos la representación de esa visión integral manifestada en los Tribunales de Justicia; en Costa Rica solamente tenemos un Tribunal Ambiental Administrativo, que es parte del Poder Ejecutivo. Imagínate vos el problema de que sea el mismo Oscar Arias el que está decidiendo, desde el Poder Ejecutivo el presupuesto que se le está dando al Tribunal Ambiental Administrativo. Bueno, ahí hay tigre suelto contra burro amarrado, entonces, me parece que necesitamos garantizar que los tribunales y la legislación ambiental tengan una independencia presupuestaria, y así mismo pueda tener los recursos necesarios para poder llevar políticas de control. Tenemos problemas con la Secretaria Técnica Nacional Ambiental. SETENA no tiene las herramientas técnicas que necesita tener a efectos de hacer una justa valoración de los proyectos a la hora de determinar su viabilidad ambiental; entonces, siento que efectivamente las contradicciones que vos señalas es cierto hay que aplicarle el bisturí y aplicar soluciones que van a abarcar no solo el Ministerio del Ambiente, sino ámbitos mucho más amplios dentro de lo que es toda la reforma del estado.
NP.- ¿Cómo valoran ustedes la labor que este Gobierno ha tenido en el campo ambiental?
BA.- Es una labor de doble discurso, y es una labor que en algunas cosas se presenta positivamente y en otras se presenta verdaderamente negativa. Yo no puedo decir que todos los aspectos de las iniciativas como carbono neutral o como Paz con la Naturaleza hayan sido negativas, pero si te puedo decir que pasar un Decreto dándole el estatus privilegiado a la minería a cielo abierto, que tratar de reformar el Parque Nacional Las Baulas, como se ha tratado de hacer, al darle el apoyo indiscriminado al desarrollo de las marinas en los proyectos mega turísticos, es contradictorio a lo que se está planteando. Pienso que si bien es cierto Costa Rica va a llevar una propuesta concreta a la Cumbre del Cambio Climático y que si bien es cierto Costa Rica ha avanzado sustancialmente en programas como el pago de servicios ambientales, para efectos de estimular la cobertura boscosa, siento que lo que haces con la mano lo borra con el codo. No estoy totalmente convencido de que el modelo de pago por servicios ambientales que tenemos hoy en día en Costa Rica sea el más adecuado, siento que hay muchos aspectos que hay que mejorarlos, sobretodo porque son muy pocas las personas de bajos ingresos que pueden tener acceso al pago de servicios ambientales e incluso se duda de que haya propiedades que realmente hayan cambiado la decisión que tenían sobre el uso de la tierra por el estimulo que representa el pago por servicios ambientales que lo que se da es poco por hectárea, pero digamos, que sí hay estadísticas que comprueban que el país ha tenido un aumento en la cobertura boscosa, independientemente que sea plantación o restauración de ecosistemas. Hay más árboles, eso sí lo sabemos, y eso va a contribuir con el problema específico del carbono, que tiene Costa Rica autoridad moral para ir a la cumbre de Copenhagen. Por supuesto que la tiene en ese sentido, comparativamente. Costa Rica es el sombrero del ahogado, pero de que este gobierno haya tenido una política totalmente consecuente es otra cosa, ha habido demasiadas aspectos en los que el Gobierno ha traicionado la Paz con la Naturaleza.